top of page

🔴 EL VOTO SECRETO

Foto del escritor: Dra. Cristina Iuga
Dra. Cristina Iuga
19 oct
4 min de lectura

La gran tradición democrática de no saber quién decidió qué


En la Universidad Autónoma Metropolitana nos gusta mucho la democracia.


Muchísimo.


Tanto, que a veces parece necesario protegerla de un peligro gravísimo:


⚠️ LA TRANSPARENCIA.


Y para eso existe una herramienta magnífica, discreta, elegante y extraordinariamente útil:


🗳️ EL VOTO SECRETO


Nada representa mejor la responsabilidad pública que tomar una decisión pública...


sin que nadie sepa quién la tomó.


🟡 LA DEMOCRACIA PERFECTA


El consejero entra.

Escucha.

Argumenta.

Quizá cuestiona.

Quizá permanece en silencio.

Después vota.

Y al final todos conocemos el resultado:

✅ 15 votos a favor❌ 8 votos en contra➖ 3 abstenciones

Perfecto.

Sólo falta un pequeño detalle:


❓ ¿QUIÉN VOTÓ QUÉ?


Ah, no.

Eso sería demasiado.

Podría generar consecuencias.


Podría obligar a los representantes a explicar sus decisiones.

Podría permitir que quienes los eligieron descubrieran si realmente los representaron.


Y semejante nivel de información podría resultar...

peligrosamente democrático.


🔴 LA DEMOCRACIA SIN RESPONSABLES


El voto secreto tiene una virtud extraordinaria:

permite que una decisión tenga autores colectivos y responsables individuales inexistentes.

—¿Quién aprobó esto?

El Consejo.

—Sí, pero ¿quiénes votaron a favor?

El Consejo.

—¿Y quiénes votaron en contra?

El Consejo.

—¿Pero cuáles consejeros?

El Consejo.

Magnífico.

Una institución entera toma una decisión, pero nadie en particular parece haberla tomado.

✨ Metafísica administrativa universitaria.


🟡 REPRESENTAR SIN RENDIR CUENTAS


Los integrantes de los Consejos Académicos no aparecen ahí por generación espontánea.


Representan a alguien.


👩‍🏫 Profesores🎓 Estudiantes🏛️ Departamentos📚 Divisiones👥 Sectores de la comunidad universitaria


En teoría, la representación funciona de manera bastante sencilla:

alguien te elige para representarlo y después puede saber cómo lo representaste.

Pero el voto secreto introduce una innovación fascinante:

Alguien te elige para representarlo, pero después no tiene derecho a saber cómo votaste.

Democracia universitaria, nivel avanzado.


🔴 EL GRAN REFUGIO DE LAS DECISIONES INCÓMODAS


El voto secreto resulta especialmente útil cuando llega un asunto delicado.

Nombramientos.

Designaciones.

Evaluaciones.

Premios.

Becas.

Reconocimientos.

Decisiones que afectan carreras académicas.

Asuntos políticamente sensibles.


En esos momentos, la transparencia puede resultar terriblemente incómoda.

Porque una cosa es introducir tranquilamente una papeleta anónima.

Y otra muy diferente es mirar a la comunidad universitaria y decir:

“Sí. Yo voté a favor.”

Eso requiere una cualidad bastante anticuada:

responsabilidad.


🟡 “ES PARA EVITAR PRESIONES”


Uno de los argumentos favoritos en defensa del voto secreto es:

“Hay que proteger a los consejeros de presiones.”

Puede ser.

Pero, casualmente, también los protege de otra cosa:

tener que responder por lo que decidieron.

Y aquí aparece una pregunta interesante.

Cuando una persona ocupa un cargo representativo:

¿representa cuando habla?

✅ Sí.

¿representa cuando presenta propuestas?

✅ Sí.

¿representa cuando discute?

✅ Sí.

¿representa cuando participa en una comisión?

✅ Sí.

¿Y justo cuando llega el momento más importante —votar— deja de representar a alguien y pasa a convertirse en ciudadano anónimo?

Curioso concepto de representación.


🔴 CONSEJO ACADÉMICO: EDICIÓN “¿QUIÉN FUE?”


Después de cada votación secreta comienza una de las actividades académicas más populares de la Universidad:


🔍 ADIVINAR.


“Seguro fulano votó en contra.”

“No, yo creo que fue mengano.”

“Dicen que los representantes de tal División votaron así.”

“Me contaron que dos cambiaron su voto.”

“Alguien se abstuvo.”


Extraordinario.


Una institución dedicada a producir conocimiento convierte sus propias decisiones en un ejercicio de especulación.

La epistemología universitaria alcanza nuevas fronteras.


🟡 TRANSPARENCIA... PERO TAMPOCO EXAGEREMOS


Se publican actas.

A veces enormes.

Quién habló.

Qué dijo.

Qué documentos se presentaron.

Qué argumentos se discutieron.

Excelente.

Y entonces llegamos al momento que realmente produce consecuencias:


RESULTADO DE LA VOTACIÓN: APROBADO.


Fin.

Todo el proceso puede ser público excepto el instante en que cada representante ejerce el poder que le fue delegado.

Es como transmitir un partido completo de futbol...

⚽ mostrar las faltas,

⚽ las jugadas,

⚽ las tarjetas,

⚽ el tiempo extra,

y apagar la cámara justo cuando se cobran los penales.

Después aparece el marcador.

Ganó alguien.

No pregunten quién tiró.


🔴 “FUE DECISIÓN DEL CONSEJO”


Esta probablemente sea una de las frases más útiles de la burocracia colegiada:

“Fue decisión del Consejo.”

Magnífica expresión.

Porque el Consejo es una criatura institucional muy peculiar.

Tiene facultades.

Delibera.

Vota.

Decide.

Produce consecuencias.

Pero cuando llega el momento de determinar responsabilidades...

misteriosamente pierde el rostro.

No fue Juan.

No fue María.

No fue el representante de los profesores.

No fue el representante de los estudiantes.

Fue...


EL CONSEJO.


Una especie de fenómeno meteorológico colegiado.


🟡 IMAGINEMOS QUE EL CONGRESO HICIERA LO MISMO


Supongamos que la Cámara de Diputados aprueba una reforma importantísima.

Resultado:

✅ 267 votos a favor❌ 220 votos en contra➖ 13 abstenciones

Los ciudadanos preguntan:

—¿Quién votó a favor?

Respuesta:


SECRETO.


Probablemente habría un escándalo.

Porque los representantes públicos deben responder ante quienes representan.

Curiosamente, dentro de ciertos espacios universitarios, una lógica que nos parecería absurda afuera puede aceptarse como perfectamente normal.


🔴 ¿Y SI PROBAMOS ALGO REVOLUCIONARIO?


Quizá algún día podríamos intentar una idea extremadamente audaz:

que el voto de los representantes sea público.

Sí.

Público.

Que las actas indiquen:

Nombre del representante — A favor.

Nombre del representante — En contra.

Nombre del representante — Abstención.

Y que el voto secreto se reserve exclusivamente para situaciones excepcionales en las que exista una verdadera justificación.

Sería una innovación extraordinaria.

Los integrantes de los órganos colegiados quedarían relacionados con...

las decisiones que ellos mismos tomaron.

Terrible precedente.


🟡 PORQUE VOTAR TAMBIÉN ES EJERCER PODER


Un Consejo Académico no es un club privado.

Sus decisiones pueden afectar:

🎓 trayectorias académicas💰 presupuestos🏆 reconocimientos📚 programas de estudio👩‍🏫 carreras profesionales🏛️ nombramientos📋 evaluaciones⚖️ derechos universitarios

Quien participa en esas decisiones ejerce poder institucional.

Y donde existe poder debería existir también:


RESPONSABILIDAD.


No solamente responsabilidad colectiva.

También responsabilidad individual.


🔴 EL DERECHO A SABER CÓMO NOS REPRESENTAN


Si un profesor votó por un representante, debería poder saber posteriormente:

¿Cómo votó mi representante?

Si un estudiante eligió a alguien para defender determinados intereses:

¿qué hizo cuando llegó el momento de decidir?

Porque representar no significa solamente sentarse en una silla del Consejo.

Representar significa asumir decisiones.

Y asumir decisiones significa poder explicarlas.


🟡 EPÍLOGO: DEMOCRACIA UNIVERSITARIA, PERO CON DISCRECIÓN


Quizá algún día los principios institucionales puedan resumirse así:

Libertad de pensamiento.

Pluralidad.

Participación.

Autonomía.

Responsabilidad.

Transparencia.

Y cuando llegue una votación complicada...


🗳️ PAPELITO DOBLADO Y NADIE VIO NADA.


Porque no existe nada más tranquilizador que una democracia en la que todos participan, todos deliberan, todos deciden...

y al final:


❓ NADIE SABE QUIÉN DECIDIÓ.


🔴 TRANSPARENCIA UNIVERSITARIA


Hasta donde no incomode.

 
 
 

Comentarios


bottom of page